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¿Surf o paddle board? El verano en el agua en Puerto Vallarta

El surf y el paddle board se venden como el mismo tipo de actividad de vacaciones, y no lo son.

El surf es un deporte en el que te pasas una mañana fallando hasta que, de repente, te sale. El paddle board es una forma callada de cruzar un agua que si no solo verías desde la orilla. Uno es una clase; el otro es una caminata.

La Bahía de Banderas es rarísimamente buena para las dos, y el verano es cuando las condiciones se alinean para ambas al mismo tiempo.

Dos relaciones distintas con el mismo mar

El surf y el paddle board se venden como el mismo tipo de actividad de vacaciones, y no lo son. El surf es un deporte en el que te pasas una mañana fallando hasta que, de repente, te sale. El paddle board es una manera de moverte en silencio sobre un agua que de otra forma solo verías desde la orilla. Uno es una clase; el otro es una caminata.

La Bahía de Banderas resulta ser rarísimamente buena para las dos cosas, y el verano es cuando las condiciones se alinean para ambas al mismo tiempo.

Por qué el verano es la temporada

Aquí el agua está tibia todo el año, pero de junio a octubre está de verdad como tina: te metes sin pensarlo y te sales cuando alguien te obliga. Sin neopreno, sin temblar, sin cortar la sesión porque te enfriaste.

El verano también es cuando el Pacífico manda oleaje del sur a esta costa, que es lo que hace funcionar a las playas de surf al norte de Puerto Vallarta. Y como en temporada de lluvias las tormentas llegan por la tarde, las mañanas suelen estar quietas: bahía como espejo, sin viento, justo lo que quiere una tabla de paddle.

El ritmo que te da más tiempo en el agua es simple: sal temprano. El viento y las nubes se arman después del mediodía.

Surf: dónde ocurre tu primera ola

La ciudad no es un pueblo surfero; el surf está de 45 minutos a una hora al norte, y el camino vale la pena.

  • Playa La Lancha (Punta de Mita). Una ola larga, suave y generosa, en una bahía donde casi no hay nada construido. Se entra caminando por la selva. Es la playa a la que llevamos a la mayoría de los principiantes, y la razón por la que la gente se para el mismo día que empezó.
  • Sayulita. Más movido, más animado y con un pueblo en el que quieres quedarte el resto del día. La ola es amable y la playa está ahí mismo: bueno si quieres que la clase venga con tacos y una calle llena de gente al terminar.

Una clase con nosotros dura unas cinco horas de puerta a puerta, porque ahí va el traslado, el tiempo en la playa y el regreso. Es privada, así que el instructor te está viendo a ti y no administrando a un grupo de nueve. Tablas, transporte y la enseñanza van incluidos.

Siendo realistas: casi todo el mundo agarra una ola el primer día, primero acostado y de pie en una o dos horas. Lo que decide no es la condición física, es cuántas olas alcances, y por eso el instructor empujándote a la ola pesa más que cualquier cosa que traigas puesta.

Los detalles de La Lancha y de Sayulita, o los paquetes de varias clases si también quieres la segunda y la tercera mañana: ahí es donde deja de ser suerte y empieza a ser técnica.

Paddle board: el lado del agua plana

El paddle board es mucho más fácil de empezar de lo que parece. La mayoría está de pie en los primeros diez minutos; el equilibrio se acomoda más rápido de lo que tu cabeza espera. Lo que de verdad se aprende es cómo tomar el remo y cómo dar vuelta.

Tres maneras de hacerlo aquí:

  • Una clase en la ciudad. Dos horas en el agua tranquila frente a Vallarta. La entrada más barata, y suficiente para dejarte cómodo y seguro sobre la tabla.
  • Los Arcos de Mismaloya. Los arcos famosos, al nivel del agua y a tu horario. Todos los demás los ven diez minutos desde un barco; tú te llevas la mañana.
  • Solo rentar. Si ya remas, agarra una tabla por hora y vete.

El verano agrega un detalle que conviene saber: después de una noche de lluvia fuerte, el agua cerca de las desembocaduras puede quedar turbia un día. Se aclara rápido, y entre más al sur de la bahía, más limpia se mantiene. Si quieres visibilidad para ver peces abajo, pregúntanos cuál mañana es la buena.

Mira la clase privada de paddle board, el tour a Los Arcos o la renta por hora.

¿Entonces cuál?

  • Quieres aprender algo. Surf. Es más difícil, se lleva la mañana completa y es del que vas a seguir hablando.
  • Quieres ver la bahía. Paddle board. Tranquilo, lento, y la única forma de pasar tiempo real en Los Arcos.
  • Vas con niños o con alguien que nada poco. Paddle board primero. Agua plana, sin golpes, todos lo logran.
  • Tienes dos mañanas. Haz las dos, y empieza por el paddle board: el equilibrio y la confianza en el agua se pasan directo a la clase de surf.

Lo práctico

Trae bloqueador que no dañe el arrecife y una licra; el sol sobre el agua en verano pega más de lo que se siente, y una playera le gana a estar reaplicando. Traje de baño o algo con lo que puedas nadar. Una bolsa seca —o de plástico— para el celular. Y deja la tarde suelta: es cuando llega la lluvia, y se disfruta mucho más viéndola que estando adentro de ella.

¿No sabes qué mañana reservar? Mándanos mensaje. De todos modos vemos el oleaje y el pronóstico todos los días.

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El tour del que habla esta historia

Las mismas brechas y las mismas vistas, con guía privado y todo el equipo incluido.

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